Boletin Misal del Dia

XXV Domingo del Tiempo Ordinario 20 de Septiembre

XXV Domingo del Tiempo Ordinario

Rectoría Sagrado Corazon de Jesus, Calle Roma #13 Col. Juarez CDMX

Teléfono 55-55-46-19-60

Anuncios de la Semana

AVISO Bienvenido a la Visita Pastoral del Obispo Salvador Gonzalez de la Zona Septiembre 20 10:00 a.m.

Horario de Iglesia oficina
Martes. viernes
10:00 -13:00
17:00 – 20:00
Sábado
10:00 -13:00
18:30- 20:00
Domingo
8:30 13:00
6:30 20:00

Horarios de Misas
Martes a Sábado

12:00 19:00.

Jueves

Hora Santa 12:00 pm y 18:00

Domingo

9:00. 11:00. 13:00 19:00

ORDINARIO DE LA MISA con las Lecturas del Dia

para Agosto 20


RITOS INICIALES
Ante la asamblea reunida, al terminar el canto de entrada, el sacerdote dice:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
El pueblo responde:
Amén.
SALUDO
El sacerdote saluda al pueblo con una de las fórmulas siguientes:
El Señor esté con ustedes.,
O bien:
La gracia de nuestro Señor Jesucristo,
el amor del Padre
y la comunión del Espíritu Santo
estén con todos ustedes.

O bien
La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre,
y de Jesucristo, el Señor,
estén con todos ustedes.

El sacerdote puede emplear otro saludo de los que se encuentran en el misal de altar.


RESPUESTA
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.


ACTO PENITENCIAL
El sacerdote invita a los fieles al arrepentimiento:
Hermanos:

Para celebrar dignamente estos sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados.

Se hace una breve pausa en silencio.
Después, hacen todos en común la confesión de sus pecados:

Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.

Golpeándose el pecho, dicen:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Luego prosiguen:
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos,

que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
El sacerdote concluye con la siguiente plegaria:
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros
pecados y nos lleve a la vida eterna.

El pueblo responde:
Amén.
El sacerdote puede emplear otra fórmula de arrepentimiento, de las que se encuentran en el misal de altar. También puede usarse el
Rito para la bendición y aspersión del agua.


Siguen las invocaciones Señor, ten piedad, a no ser que ya se hayan utilizado en alguna de la fórmulas del acto penitencial.
V. Señor,ten piedad. R. Señor, ten piedad.
V. Cristo,ten piedad. R. Cristo, ten piedad
V. Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.
GLORIA
A continuación, si la Liturgia del día lo prescribe, se canta o se dice el himno:
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú, Señor,
sólo tú, Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
Amén.

ORACIÓN COLECTA
Acabado el himno, el sacerdote, con las manos juntas, dice:
Oremos.
Señor Dios, que has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, concédenos que, cumpliendo tus mandamientos, merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo …


El pueblo aclama:
Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura

Del libro del profeta Isaías: 55, 6-9

Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón.
Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos, dice el Señor. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos”.


Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


Salmo Responsorial

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 144,2-3.8-9. 17-18.
R/. Bendeciré al Señor eternamente.


R/. Bendeciré al Señor eternamente.

Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R/.

R/. Bendeciré al Señor eternamente.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.

R/. Bendeciré al Señor eternamente.


El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. R/.

R/. Bendeciré al Señor eternamente.

Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. R/.

Segunda lectura

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1,20-24.27

Hermanos: Ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí. Porque para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir.
Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes. Por lo que a ustedes toca, lleven una vida digna del Evangelio de Cristo. 

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que aceptemos las palabras de tu Hijo.  R/.
R. Aleluya.

Evangelio

Del santo evangelio según san Mateo; 20, 1-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: ‘¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?’. Ellos le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. Él les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros’. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: ‘Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’.
Pero él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?’. De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos”. 

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Sermon

CREDO (Proclamacion de Nuestra Fe)
Se dice Credo. NICENO o DE LOS APOSTOLES Domingos y Fiestas Mayores

Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
En las palabras que siguen, hasta se hizo hombre, todos se inclinan:
y por obra del Espíritu Santo

se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Para utilidad de los fíeles, en lugar del símbolo niceno-constantinopolitano, la profesión de fe se puede hacer, especialmente en el
Tiempo de Cuaresma y en la Cincuentena pascual, con el siguiente símbolo, llamado “de los apóstoles”:

Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
En las palabras que siguen, hasta María Virgen, todos se inclinan:
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.

Plegaria Universal

Oremos a nuestro Dios, que es generoso y bueno con todos. : Oremos al Señor. (R/. Padre, Escúchanos.)


Por la Paz en el mundo, para que todos contribuyamos a conservarla con aquello que esté a nuestro alcance. Oremos

(R/. Padre, Escúchanos.)


Por las autoridades civiles y sus colaboradores, para que promuevan el bien común. Oremos

(R/. Padre, Escúchanos.)


Por los trabajadores que han perdido su fuente de ingresos, pro los jóvenes que no pueden trabajar, por los pequeños empresarios que viven en dificultades, para que encuentren solución a sus necesidades. Oremos

(R/. Padre, Escúchanos.)


Por los que trabajan en servicios sociales, y la atención a los pobres, tanto en instituciones civiles como de la Iglesia, para que Dios les dé la fortaleza y el acierto que necesitan en su labor. Oremos.

(R/. Padre, Escúchanos.)

Por nosotros, para queDios nos dé salud y buen humor, y nos bendiga con su bondad. Oremos.

Colecta al final (sacerdote)

Escucha Padre de bondad, la oración de tu pueblo, e infúndenos tu Espíritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amen.

Normalmente aqui se canta un himno de Ofertorio

Ofertorio (Preparacion del Altar)

PLEGARIA EUCARÍSTICA


DIÁLOGO INTRODUCTORIO AL PREFACIO
El sacerdote comienza la plegaria eucarística con el prefacio. Dice:

El Señor esté con ustedes.
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.

El sacerdote prosigue:
Levantemos el corazón.
El pueblo responde:
Lo tenemos levantado hacia el Señor.


El sacerdote añade:
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
El pueblo responde:
Es justo y necesario.

(El sacerdote prosigue el prefacio.)

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos, llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

RITO DE LACOMUNIÓN
Una vez que ha dejado el cáliz y la patena, el sacerdote, con las manos juntas, dice:

oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

Padre Nuestro


Junto con el pueblo, continúa:
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal.
El sacerdote prosigue él solo:


Líbranos de todos los males, Señor,
y concédenos la paz en nuestros días,
para que, ayudados por tu misericordia,
vivamos siempre libres de pecado
y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida
de nuestro Salvador Jesucristo.


El pueblo concluye la oración, aclamando:
Tuyo es el reino,
tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

Intercambio de Pax


Después el sacerdote dice en voz alta:


Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: “La paz les dejo, mi paz les doy”, no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia
y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.


El pueblo responde
Amén
El sacerdote añade:
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
El pueblo responde:
Y con tu espíritu.


Luego el diácono o el sacerdote añade:
Dense fraternalmente la paz.


Y todos, según la costumbre del lugar, se dan la paz en forma simbolica.

Cordero de Dios
Se canta o se dice:

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.


El sacerdote hace genuflexión, toma el pan consagrado y, sosteniéndolo un poco elevado sobre la patena, lo muestra al pueblo,
diciendo:

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Y, juntamente con el pueblo, añade:
Señor, no soy digno de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya bastará para sanarme.


Después de comulgar, el sacerdote se acerca a los que quieren comulgar y les presenta el pan consagrado, diciendo a cada uno de
ellos:

El Cuerpo de Cristo.
El que va a comulgar responde:
Amén.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, qué preciosa es tu misericordia. Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

(el sacerdote dice)

A quienes alimentas, Señor, con tus sacramentos, confórtanos con tu incesante ayuda, para que en estos misterios recibamos el fruto de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amen.

Bendicion Solemne al Final

Y la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
R. Amén.

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